Cómo proteger adecuadamente a tu bebé frente al sol

Publicado el : 05/03/2017 13:39:04
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Ya empieza a asomar el sol en algunas ciudades y con él, nuestras ganas de playa, piscina, paseos y toda clase de actividades al aire libre. Es bien sabido que el sol es una fuente de beneficios para nuestra salud:

- Ayuda a la producción de vitamina D, primordial para fortalecer huesos y dientes.

- Estimula el sistema inmunitario.

- Aumenta la circulación sanguínea.

- Incrementa los niveles de serotonina, un neurotransmisor que está relacionado con la sensación de bienestar.

- Ayuda a regular el sueño, etc.

Sin embargo, si no tomamos las precauciones adecuadas, una exposición excesiva al sol puede ser traicionera y ocasionarnos daños como quemaduras, trastornos de la vista, envejecimiento de la piel o debilitamiento del sistema inmunológico, entre otros.

Si un adulto debe tomar precauciones para protegerse del sol, no hace falta decir que los niños requieren una especial atención. Hay que tener en cuenta que la piel de los bebés no es igual que la de un adulto. La del bebé es mucho más fina y delicada, menos resistente y más irritable y sensible a los agentes externos. Además, la producción de melanina, pigmento que nos protege de los rayos ultravioleta, se va desarrollando poco a poco hasta la pubertad, por lo que la protección solar resulta fundamental en los primeros años de vida.

En este sentido, se desaconseja exponer a los recién nacidos directamente al sol. Pasados unos meses, se deben elegir productos dedicados exclusivamente a la protección solar de los más pequeños. Estos se presentan en diferentes formatos y texturas para satisfacer todas las necesidades: lociones líquidas, geles y spray. La mayoría son hipoalergénicos, sin perfumes ni parabenos y protegen tanto de los rayos UVB como UVA. Además son muy resistentes al agua y a la fricción, lo que resulta ideal para los pequeños en los días de playa o piscina.

De forma complementaria, hemos de tener en cuenta ciertas recomendaciones:

- Las cremas solares deben ser aplicadas como mínimo 30 minutos antes de la exposición al sol y se recomienda volver a aplicar cada dos horas.

- Ante todo, debemos evitar el sol de 11 de la mañana a 16 de la tarde, cuando los rayos ultravioleta son más fuertes.

- Es aconsejable el uso de ropa transpirable de algodón o de lino, gafitas de sol, gorros y sombrillas como refuerzo a la protección solar de los niños.

- No hay que olvidar darles de beber regularmente agua o zumos para prevenir la deshidratación y el cuidado de la piel con una crema after sun después de tomar el sol.

Con una buena protección y la atención adecuada nuestros pequeños podrán disfrutar del sol en todo su esplendor.

 

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